viernes, 9 de diciembre de 2022

Recuento 2022

Fue un año que me hizo aprender tantas cosas que no lo había hecho en tantos otros años.

Perdí una gran cantidad de dinero, espero recuperarlo. Aprendí la lección.

Corazón roto y ego roto una vez en julio. Como inició rápido se fue igual de rápido. El resplandor le pondría de título, por lo breve y terrorífico. 

Aprendí a valorarme y el valor que tengo en el mercado, aún sigo aprendiendo. Inventé el procedimiento de cómo curarse rápido de un corazón roto: salir, salir, salir, escuchar música para drenar todo el llanto interno, escuchar horóscopos que arruyen diciéndome que todo irá bien, vaciar el chat en una, encerrar todos los recuerditos en mi baúl de mimbre, escribir, decir las cosas de ser necesario y lo más importante: si no recuerdo quién soy, buscarme en mis amigos de verdad, en mis logros, en mis sueños.

Si este procedimiento no funciona para quitarme a la persona, es porque quizás significó algo más. Sino, como dice wallace: "solo fue oxitocina".

Aprendí que no quiero estar en malos términos con mi familia, arreglar las cosas ya, no quiero ser el nudo que forma remolino en el río.

Sigo aprendiendo pero qué cansancio.


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