Muchas escenas gráficas van pasando por mi mente para ilustrar este contexto. Como en las películas, cuando la música de fondo se adueña de los sonidos para cubrir los llantos iniciales del golpe que nos causamos. De los golpes. Como cuando trato de estar en el momento, con mis amigas, pero sólo soy una autómata fingiendo la humanidad que se me escapa dese que nos empezamos q perder.
O ahora mientras escribo, y un nudo en la garganta me anticipa que debo ponerme los lentes de sol para cubrir las escandalosas lágrimas que podrían salir en unos segundos...es cuestión de segundos... romper en llanto fácilmente si pienso en ti.
Y el mundo se me hace tan molestoso, por qué tienen que espectar mis lágrimas, y asombrarse. Y luego me doy cuenta que soy yo la intrusa.
No puedes perdonarme, yo tampoco puedo perdonarte. Ahora. Luego, quizás el tiempo descubra, destape cosas que puedan ser más fuerte que tu enojo, más fuerte que mi indignación, más fuerte que lo imposible. Y en toda esta irónica imposibilidad, en mi profunda indignación, te sigo queriendo, y sigo ardiendo por tí.
Pero no...hay un daño de ti a mi. Hay un daño de mi a ti. Hay diferencia entre mi actuar y el tuyo. Yo te escuché, tú no me escuchaste. Yo no te negué cuando me preguntaste algo que me hubiera resultado fácil decir lo mismo que tú me dijiste cuando te pregunté si tenías tinder. Torturarte, decirte que estabas jugando con mi cabeza al intentar sembrarme el tinder y qué cruel. Decirte que yo no salía, yo no hablaba con nadie, cuando con los mismos dedos con los que me tecleabas eso, tecleabas a la chica de tinder...guapísima por cierto.
Qué cinismo el tuyo.
Yo sali a maría y no te lo dije, para que no te diera ansiedad. Céneca dice que la ansiedad es el miedo a cosas que nacen del cerebro, o algo así. En esa fiesta nunca hablé con nadie. En tinder hablaste con ella, sin siquiera salir a una fiesta.
Cuando me enteré que usaste tinder...por qué reprocharte? Yo también me lo había descargado luego de la última vez que discutimos, para desquitarme, por dolida, para pisotear lo que sintiera por tí. Pero la rabia, la cosa de no ver a nadie más que a tí como algo más, y tu sí, me aplastaron. Y para que lo sepas, tu chica tinder le dijo a mi amuga que me lo contaría todo si yo le hablaba...no le hablé de la nada como dice en la conversación que me pasaste.
I can do it better, me dijiste alguna vez. Y resulta que la mala de lanpelícula fui yo. Y resulta que esta relación fue la pesadilla para ti. Ok.